• Muchapalabreria

¿Hasta dónde (no) vas a llegar?

Por Ayelen Rodriguez


No voy a poner en cantidades hasta dónde llegó #muchapalabrería en este primer año. Cuando une crea y comparte, lo hace por gusto y sin esperar recompensas, se maravilla de los alcances por más pequeños que sean.

Realmente, han sido muchísimos.

#muchapalabreria ha llegado muy lejos, no importa hasta dónde. Curiosamente, no hay metas. El fin de este híbrido de muchas palabras sin sustancia ni utilidad es el curso de las palabras y ya, su exposición; son las palabras por las palabras mismas, en las ideas que representan, en los cuentos que cuentan, en los temas que tratan: fundamentalmente en los autores que las comparten y en los lectores que las interpretan.

Luego, los efectos... Los efectos que esto trae ya es un plus que va como ondas. Algunos ni me los entero. Otros, me los comparten y suelo sorprenderme. Y por lo general, eso realza otra nueva catarata de palabras y entonces eso genera nuevos efectos, y así, otra vez y otra vez, sin metas, sin objetivo final. Porque #muchapalabreria es pura apertura, un puntito en el mundo que tira flechas para todos lados y hace lazos, uniones, encuentros y reencuentros, de personas, de grupos, de proyectos.

#muchapalabreria no busca convencer, no busca gustar, no busca dinero. Como dice mi compañero (y le creo), si convence y gusta es por la autenticidad de lo que transmite.

Mi amiga Haydee me dice que voy tras mis sueños, ¿será?... y entonces, ¿podrian cuantificarse los/mi sueños? .

Acá hay una energía que se mueve como (y con) música. Y mientras suena el flaco en algún lado, alguien ríe, alguien llora y alguien escribe. Así, ¿habrá alguna meta posible para #muchapalabreria? ¿Cuánto más me puede sorprender este proyecto, de gente que escribe y gente que lee? ¿Hasta dónde (por suerte) no va a llegar?

Se planta en esta tierra suspendida de palabras, una bandera contra las finalidades. Esto se sostiene porque se quiere sostener, y nada más (y nada menos) que eso. No pretende 'llegadas", finales, cierres. No se sabe hasta cuándo, ni los firuletes que dará en el mientras tanto, ni las personas a las que alcanzará (por dentro). En esta carrera, no se corre porque no hay meta sino permanentes salidas, flechitas desde este punto del planeta hacia todos lados.

Espero que el 2020 traiga lo mejor en todo sentido. Personalmente, espero seguir cumpliendo sueños infinitos, sorprendiéndome en el viaje. Deseo, con muchas ganas, seguir sin querer llegar a ningún lugar.


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