• Muchapalabreria

Orfandad

Actualizado: 18 de sep de 2020

Por Ayelén Rodríguez



A estos los conozco bien, vienen para quedarse. No creas una palabra de lo que dicen.

"Los van a querer y cuidar por igual", es mentira, no lo creas, siempre dicen lo mismo.

El siempre va a oler mejor que vos, lo llevan en la sangre joven que porta. Siempre más jóven que vos. Sedoso y tierno.

Algún día vas a morirte y no te recordarán, sabelo.

Vas a ir viendo cómo de a poco ese collar gastado ya no te queda y nadie emprolija tus uñas. Y a nadie le importa. Tu mirada cansada va a combinarse con la profunda tristeza de un abandono. Un abandono como en el origen. Ese, donde buscando entre los restos saciabas tu hambre y tu sed. Donde olías feo, y nadie te miraba. Ahí, de nuevo.

Por momentos van a hacerte creer que sos uno más, pero no. Sos nada. Sos y siempre serás nada. Volverás a la calle, más tarde o más temprano la puerta va a quedar abierta para que te escapes, te invitan a irte pero ni te lo dicen. No te lo dicen, nada te dicen, pero te lo hacen sentir todo el tiempo. Te hacen sentir que no estás ahí. Llegan las visitas y lo muestran como trofeo. Vos nada. Apenas te miran. Casi siempre te pegan patadas sin querer empujándote mientras llegan a él. Ni la mesa se llevan puesta, pero a vos te patean. Siguen hablando después de patearte eh, no creas que te van a pedir disculpas, menos mimarte, menos mirarte. Seguís siendo nada. Ni siquiera sos objeto. Así de cruel.

Vino para quedarse y es bueno estar advertido amigo, él siempre será un bull dog francés y vos un callejero.



La imagen fue tomada del libro "Perro sin collar" de Fundación Zorba.


7 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Ceferino

Signos